lunes, 25 de junio de 2012

TERCER MENSAJE (Por fin una esperanza)


Este mensaje llega volando, entra por la ventana de Mirtha, y es ella quien llama a la pandilla para leerlo juntos.
La letra es muy desigual, pero en el tono se advierte al Peruso de siempre.
“Hola, ¿cómo andan por ahí? Me ha pasado algo super buenísimo. Una idea loca, sin yo saberlo, estaba vestida de azul y, saltando a la pata coja, brincó hasta la zona de las ideas cuerdas y formó tremenda algarabía. Esta idea loca en particular es la fabricante de adivinanzas, enredos y trucos; me ha sugerido que puedo regresar si muchas personas encuentran la palabra más secreta y conocida del mundo: secreta, porque solo la conocemos nosotros mismos y conocida porque todos la dicen, aunque muchos no la sienten de verdad. Abre las puertas sin ser llave, cura el dolor sin ser medicina, te acompaña, aunque estés solo, da calor sin ser manta y hace sonreír en medio de la tristeza.
Hay algo más. Quienes la digan deben sentirla bien, de corazón. Piensen que están haciendo un hechizo: tienen que mirar de frente al sol o a la luna, según sea de día o de noche; cerrar los ojos y gritar muy alto LA PALABRA.
El hechizo solo funciona por una vez. Si se equivocan, o no lo hacen todo como me ha dicho Mercedes, la idea loca que les cuento, me quedo aquí para siempre.
Si adivinan LA PALABRA, pueden decirla y el eco llega hasta mí, esta idea loca me dice que muy pronto estaremos juntos.
Los quiere, Peruso.”

La palabra secreta
Un golpe de viento abrió de par en par las puertas del balcón. Los muchachos se cogieron las manos y gritaron a una voz LA PALABRA, y como si fuera una señal, todas las palomas de los alrededores levantaron vuelo en una misma dirección, mientras el batir de sus alas parecía repetir la palabra que, para siempre, había abandonado el secreto y volaba al encuentro de Peruso:
amigo



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