viernes, 29 de marzo de 2013

MATERNIDAD

Mis hijos, justo antes de ir al hospital para la cesárea de Alena. 


Me crece un pequeño corazón con tus latidos
y de tan caprichoso me revuelve
sin dejarme escribir ese poema que pides como prueba de amor.
Luego
al conjuro de la Naturaleza brotará de mi vientre la poesía
y verás corretear a esa pequeña metáfora por la vida,
vendrá a jugar sobre tus rodillas
y querrás apresarla entre tus manos
igual que a las imágenes poéticas
atadas ahora a mi pluma
dormitando
para no molestar al poema que me va creciendo dentro con los dias...
y te prometo
va a nacer el más hermoso poema
que yo escriba.

jueves, 28 de marzo de 2013

CUANDO VEAS PASAR LAS MARIPOSAS




Estoy pensando en ti desde esta noche larga
honda como tu ausencia,
como mi angustia,
extraña.

Ahora poblara todo el ruido del silencio
para calmar la espera
encontrara una fuente donde ahogar mis caprichos,
un manantial de olvido, feroz como un abismo.

Es difícil, mi amor,
sostener esta falta de medianoche clara
con un solo poema que no encuentra palabras…

Recoger cada hora
—sin atarla ni verla—
adivinar que arrastra un poco de ese tiempo
en que mi amor te aguarda.

Descubro en cada sombra un poco de la tuya;
hasta el viento presagia las voces de tu cuerpo
recorrido y despierto como la madrugada.

Cuando veas pasar las mariposas
por la esquina del tiempo
ven despacio, mi amor,
con un beso tan solo
que aprese mi ternura.

(Para Alfredo, que hoy es su cumpleaños. Por el amor.)


lunes, 25 de marzo de 2013

JAIME SABINES: EN SU NACIMIENTO



Entre las muchas alegrías que me ha dado Facebook, encuentros sorprendentes, contactos insospechados y polémicas, está mi redescubrimiento de Joaquín Sabines, sobre todo por dos amigos que lo publican y citan a menudo. Por supuesto, ambos sensibles y como consecuencia lógica de esa sensibilidad, poetas: Ian Rodríguez y Laura Gutiérrez.
El segundo apellido de Sabines lo compartimos también Laura y yo: Gutiérrez. El heredado de mi madre y mi abuelo español que no conocí, salvo en retratos.
Jaime Sabines Gutiérrez  nació en Tuxtla el 25 de marzo de 1926 y murió en Ciudad de México el 19 de marzo de 1999. Debió a su padre el amor por la poesía y a él le dedicó un hermoso texto que tituló Algo sobre la muerte del mayor Sabines, y  quizás su sencillez.
Abandonó los estudios de Medicina antes de comprender que su camino en la vida era la Literatura. Publicó su primer libro a los 18 años: el poemario Horal. Autor prolífico y con un talento excepcional, reconoció que el estudio de la teoría literaria completó su formación como escritor, reconociéndose discípulo de Lorca y de Neruda.
Aquí dejo el fragmento del poema dedicado a su padre, que es extenso y por eso escogí su final, pero otro de amor, por ser el amor quien me concita a este feliz redescubrimiento de un gran de la poesía hispanoamericana y del mundo.
Algo sobre la muerte del mayor Sabines (Fragmento)

V
Mi madre sola, en su vejez hundida,
sin dolor y sin lástima,
herida de tu muerte y de tu vida.

Esto dejaste. Su pasión enhiesta,
su celo firme, su labor sombría.
Árbol frutal a un paso de la leña,
su curvo sueño que te resucita.
Esto dejaste. Esto dejaste y no querías.

Pasó el viento. Quedaron de la casa
el pozo abierto y la raíz en ruinas.
Y es en vano llorar. Y si golpeas
las paredes de Dios, y si te arrancas
el pelo o la camisa,
nadie te oye jamás, nadie te mira.
No vuelve nadie, nada. No retorna
el polvo de oro de la vida.


Codiciada, prohibida…

Codiciada, prohibida,
cercana estás, a un paso, hechicera.
Te ofreces con los ojos al que pasa,
al que te mira, madura, derramante,
al que pide tu cuerpo como una tumba.
Joven maligna, virgen,
encendida, cerrada,
te estoy viendo y amando,
tu sangre alborotada,
tu cabeza girando y ascendiendo,
tu cuerpo horizontal sobre las uvas y el humo.
Eres perfecta, deseada.
Te amo a ti y a tu madre cuando estáis juntas.
Ella es hermosa todavía y tiene
lo que tú no sabes.
No sé a quién prefiero
cuando te arregla el vestido
y te suelta para que busques el amor.



jueves, 21 de marzo de 2013

LLEGA LA PRIMAVERA: POEMAS DE AMOR



El 21 de marzo fue proclamado por la UNESCO en 1999 como Día Mundial de la Poesía, haciéndolo coincidir con el equinoccio de primavera en el hemisferio norte. El equinoccio es el momento en que los dos polos terrestres se encuentran a igual distancia del sol, lo que iguala la duración del día y de la noche.
Con la institución del día de la poesía, la organización tiene la intención de estimular la expresión poética de los pueblos a través de sus diferentes lenguajes, la vuelta a la oralidad como una forma de unir voluntades y tradiciones, así como la relación entre esta creación literaria y otras manifestaciones artísticas como el teatro, la danza, las artes plásticas, la música…
Hoy es la 3ra gran liberación de libros anunciada. Dejaré en un parque cercano, cuando sea de mañana tres de mis libros para niños. No son de poesía, pues se trata de Peruso y el gato fantasma, más aunque no esté el título dentro de la calificación del género, tiene la poesía de la aventura, se recrea una leyenda y anida en él, por sobre todas las cosas, la poesía de la amistad verdadera.
Coincide que estaré en varias aulas de adolescentes y jóvenes y leeré poemas en cada una de ellas, de nuestros clásicos y quizás me anime a leer alguno mío. Sé que la poesía me envolverá en ese mágico manto tejido con palabras y será mi personal manera de abrir las puertas de la mente y el corazón a la primavera.
No es casual que el mes de la mujer coincida con el mes de la poesía: la mujer es, ante todo poesía. Creadora de la vida, anima e impulsa toda la obra humana, y desde tiempos remotos la imagen de la mujer se asocia con la fecundidad, el renacer, los inicios y el florecimiento de la belleza (por derecho ganado, como diría un amigo), hechos todos que convergen en la primavera como estación del tiempo.

Por eso esta selección de poemas de amor, donde me faltaron poetas: ¡siempre faltan!

Celebremos la llegada de la primavera en nuestro hemisferio e inundemos al mundo con la mejor poesía: ser mejores seres humanos, más tolerantes, dignos y sencillos. La vida es la verdadera poesía del Universo.


ARTE POÉTICA

Poesía
perdóname por haberte ayudado a comprender
que no estás hecha solo de palabras.
                                 Roque Dalton

A UNA MUJER

No hay que llorar porque las plantas crecen en tu balcón, no hay
que estar triste si una vez más la rubia carrera de las nubes te reitera
lo inmóvil, ese permanecer en tanta fuga. Porque la nube estará ahí,
constante en su inconstancia cuando tú, cuando yo -pero por qué nombrar el polvo y la ceniza-.
Sí, nos equivocábamos creyendo que el paso por el día era lo efímero, el agua que resbala por las hojas hasta hundirse en la tierra.
Sólo dura la efímero, esa estúpida planta que ignora la tortuga, esa blanda tortuga que tantea en la eternidad con ojos huecos, y el sonido sin música, la palabra sin canto, la cópula sin grito de agonía, las torres del maíz, los ciegos montes.
Nosotros, maniatados a una conciencia que es el tiempo,no nos movemos del terror y la delicia, y sus verdugos delicadamente nos arrancan los párpados para dejarnos ver sin tregua cómo crecen las plantas del balcón, cómo corren las nubes al futuro.
¿Qué quiere decir esto? Nada, una taza de té. No hay drama en el murmullo, y tú eres la silueta de papel que las tijeras van salvando de lo informe: oh vanidad de creer que se nace o se muere, cuando lo único real es el hueco que queda en el papel, el golem que nos sigue sollozando en sueños y en olvido.
                               Julio Cortázar


[CESE, SEÑORA, EL DUELO…]

Cese, señora, el duelo en vuestro canto,
¿qué fuera nuestra vida sin enojos?
¡Vivir es padecer! ¡sufrir es santo!
¿Cómo fueran tan bellos vuestros ojos
si alguna vez no los mojara el llanto?

Romped las cuerdas del amargo duelo.
Quien sufre como vos sufrís, señora:
es más que una mujer, algo del cielo,
que de él huyó y entre nosotros mora.
                                    José Martí


MUJER, NADA ME HAS DADO

Nada me has dado y para ti mi vida
deshoja su rosal de desconsuelo
porque ves estas cosas que yo miro,
las mismas tierras y los mismos cielos,

porque la red de nervios y de venas
que sostiene tu ser y tu belleza
se debe estremecer al beso puro
del sol, del misino sol que a mí me besa.

Mujer, nada me has dado y sin embargo
a través de tu ser siento las cosas:
estoy alegre de mirar la tierra
en que tu corazón tiembla y reposa.

Me limitan en vano mis sentidos
-dulces flores que se abren en el viento-
porque adivino el pájaro que pasa
y que mojó de azul tu sentimiento.

Y sin embargo no me has dado nada,
no se florecen para mí tus años,
la cascada de cobre de tu risa
no apagará la sed de mis rebaños.

Hostia que no probó tu boca fina,
amador del amado que te llame,
saldré al camino con mi amor al brazo
como un vaso de miel para el que ames.

Ya ves, noche estrellada, canto y copa
en que bebes el agua que yo bebo,
vivo en tu vida, vives en mi vida,
nada me has dado y todo te lo debo.
                                Pablo Neruda

UNA MUJER DESNUDA Y EN LO OSCURO

Una mujer desnuda y en lo oscuro
tiene una claridad que nos alumbra
de modo que si ocurre un desconsuelo
un apagón o una noche sin luna
es conveniente y hasta imprescindible
tener a mano una mujer desnuda.

Una mujer desnuda y en lo oscuro
genera un resplandor que da confianza
entonces dominguea el almanaque
vibran en su rincón las telarañas
y los ojos felices y felinos
miran y de mirar nunca se cansan.

Una mujer desnuda y en lo oscuro
es una vocación para las manos
para los labios es casi un destino
y para el corazón un despilfarro
una mujer desnuda es un enigma
y siempre es una fiesta descifrarlo.

Una mujer desnuda y en lo oscuro
genera una luz propia y nos enciende
el cielo raso se convierte en cielo
y es una gloria no ser inocente
una mujer querida o vislumbrada
desbarata por una vez la muerte.
                          Mario Benedetti

AMOR DE TARDE

Es una lástima que no estés conmigo
cuando miro el reloj y son las cuatro
y acabo la planilla y pienso diez minutos
y estiro las piernas como todas las tardes
y hago así con los hombros para aflojar la espalda
y me doblo los dedos y les saco mentiras.

Es una lástima que no estés conmigo
cuando miro el reloj y son las cinco
y soy una manija que calcula intereses
o dos manos que saltan sobre cuarenta teclas
o un oído que escucha como ladra el teléfono
o un tipo que hace números y les saca verdades.

Es una lástima que no estés conmigo
cuando miro el reloj y son las seis.
Podrías acercarte de sorpresa
y decirme "¿Qué tal?" y quedaríamos
yo con la mancha roja de tus labios
tú con el tizne azul de mi carbónico.

                               Mario Benedetti


TE DOY CLAUDIA ESTOS VERSOS

Te doy Claudia, estos versos, porque tú eres su dueña.
Los he escrito sencillos para que tú los entiendas.
Son para ti solamente, pero si a ti no te interesan,
un día se divulgarán, tal vez por toda Hispanoamérica.
Y si al amor que los dictó, tú también lo desprecias,
otras soñarán con este amor que no fue para ellas.
Y tal vez verás, Claudia, que estos poemas,
(escritos para conquistarte a ti) despiertan
en otras parejas enamoradas que los lean
los besos que en ti no despertó el poeta.

                                     Ernesto Cardenal

Balada del amor tardío

Amor que llegas tarde,
tráeme al menos la paz:
Amor de atardecer, ¿por qué extraviado
camino llegas a mi soledad?
Amor que me has buscado sin buscarte,
no sé qué vale más:
la palabra que vas a decirme
o la que yo no digo ya…
Amor… ¿No sientes frío? Soy la luna:
Tengo la muerte blanca y la verdad
lejana… No me des tus rosas frescas;
soy grave para rosas. Dame el mar…
Amor que llegas tarde, no me viste
ayer cuando cantaba en el trigal…
Amor de mi silencio y mi cansancio,
hoy no me hagas llorar.
Dulce María Loynaz

CÓMO NO SER ROMÁNTICO Y SIGLO XIX

Cómo no ser romántico y siglo XIX,
no me da pena,
cómo no ser Musset
viéndola esta tarde
tendida casi exangüe,
hablando desde lejos,
lejos de allá del fondo de ella misma,
de cosas leves, suaves, tristes.
Los shorts bien shorts
permiten ver sus detenidos muslos
casi poderosos,
pero su enferma blusa pulmonar
convaleciente
tanto como su cuello-fino-Modigliani,
tanto como su piel-margarita-trigo-claro,
Margarita de nuevo ( así preciso ),
en la chaise-longue ocasional tendida
ocasional junto al teléfono,
me devuelven un busto transparente
(Nada, no más un poco de cansancio).
Es sábado en la calle, pero en vano.
Ay, cómo amarla de manera
que no se me quebrara
de tan espuma tan soneto y madrigal,
me voy no quiero verla,
de tan Musset y siglo XIX
cómo no ser romántico.
                     Nicolás Guillén

 Hexaedro Rosa
  I
¡Te amo!...
A tu lado, o en tu ausencia; en la realidad o en el sueño; en la intimidad del rincón amable o ante el formidable arrullo del mar; en la noche lunada o negra y punteada de estrellas interrogadoras; en el momento maravilloso y tierno del amanecer; en el estupor meridiano del día o en el pensativo crepúsculo de oro... En todos los sitios y a todas las horas te he dicho ya las palabras que creí no iba a pronunciar jamás.

II
Tu amor irrumpió en mi vida como se cuela una ráfaga por una ventana abierta. Todos mis papeles se alborotaron y en un vuelo de espanto se deslizaron bajo los muebles y hacia los rincones. ¿Qué has hecho revoltosa?... ¿Cómo penetras sin permiso?...No quieras irte. He cerrado cuidadosamente la ventana y no te dejaré hasta que arregles lo que desordenó tu travesura. ¡A ver si recoges aquel recuerdo mío y me traes esas cuartillas de la historia triste y el cuento ese que aún no he terminado, y aquella esperanza que germinaba bajo mi frente cargada hace un instante por estos pensamientos que han quedado aquí a mis pies, truncos y revueltos¡ ¡Qué maremágnum has ocasionado con tu entrada¡. ¡Anda, obedece¡...
Y mientras te digo todo esto tú estás ahí, de pie, en el medio de mi alma, con mi más vieja tristeza bajo el tacón de tu zapato, diciendo a mi severidad con una sonrisa divina: -Indudablemente, nada hay más descortés que un rayo de sol.... Y lo peor del caso -¡atrevida!- es que pareces muy satisfecha de que haya cerrado mi ventana.

III
Tú dices que eres triste. Yo sé que comprendes mis tristezas. Pero a pesar de ti misma, tú eres alegre, alegre como la luz, como la flor, como el trino. Lo raro es que tu alegría es producida por mi amor. Proviene tu alegría del amor del hombre taciturno, obsedido por el Misterio y por el Arte, envenenado por la filosofía y por el Mundo.-Como yo conozco ese milagro, temo que se produzca en mí. Temo el contagio de tu celeste y poderoso júbilo. ¡Oh amada! No me arrebate tu alegría lo que me enorgullece y me define. ¡No vuelva el tiempo ingenuo de la poesía meliflua y desastrosa! En mi gravedad de crepúsculo tendré, para ti sola, luces y flores y trinos. Déjame la palabra amarga. la tristeza y la cólera son mías. Pero mi ternura sabrá mecer tu jovialidad de niña en un columpio de arrullos.

IV
Será un día cualquiera... Habrá rostros graves y rostros sonrientes. Todo ocurrirá como en un sueño y tú no sabrás qué pasa... (Tu alma será una dulce angustia y una expectación de aurora.) --¿Por qué me visten así? ¿Por qué me coronan de flores? ¿Por qué lloran y ríen? -me preguntarás. Y yo permaneceré silencioso, para no romper con mi voz el sonambulismo del momento. Pero cuando las amigas te hayan estrujado, cuando te hayan quitado los polvos a besos, cuando tú también derrames una lágrima límpida, entonces, rodearé tu cintura con mi brazo y te diré en una palabra: Vamos...

V
Puedes venir desnuda a mi fiesta de amor. Yo te vestiré de caricias.
Música la de mis palabras; perfume es de mis versos; Corona, mis lágrimas sobre tu cabellera.
¿Qué mejor cinturón para tu talle, que cinturón más tierno, más fuerte y más justo que el que te darán mis brazos?... Para tu seno ¿qué mejor ceñidor que mis manos amorosas? ¿Qué mejor pulsera para tus muñecas que la que formen mis dedos al tomarlas para llevar tus manos a mi boca?
Una solo mordedura, cálida y suave, a un lado de tu pecho, será un broche único para sujetar a tu cuerpo la clámide ceñida y maravillosa de mis dedos. Puedes venir desnuda a mi fiesta de amor, Yo te vestiré de caricias.

VI
Entonces...
Cuando en tu cuerpo, rendido, no vibre ya el temblor elástico de los miembros; cuando tus labios no tengan fuerzas para besar; cuando tu brazo fatigado se extienda en reposo lánguido, y en un gesto débil y esquivo de negación agites la cabellera trémula...
Entonces... Cuando tus ojos estén borrachos de adormideras sutiles, cuando los parpados te pesen y se caigan, quemados por la mirada ardiente de toda la noche... Entonces, a través de la fina malla de tus pestañas, verás todavía alargarse en mis pupilas ávidas un desperezamiento de panteras...

                                                           Rubén Martínez Villena

domingo, 17 de marzo de 2013

MUJER ALADA (A Jael Uribe)

MUJERES EN GRANDE, Santo Domingo, 16 de marzo de 2013


Siempre que vivimos una experiencia impresionante, Hermosa, de esas que hacen vibrar cada una de las fibras de nuestra alma, es como si lleváramos a flor de piel todos los sentimientos: los íntimos y secretos, los que expresamos en el cotidiano vivir, los inconfesables y los esperanzadores.
Ayer, en el momento que compartimos en la sala Aida Bonelly, del Teatro Nacional, en ese Mujeres en grande (otro eslabón de la enérgica cadena de Grito de Mujer), el tiempo se detuvo y solo contó la poesía. La poesía entendida como la expresión primigenia del sentimiento: en las palabras, en la danza, en la música, en el merecido homenaje a quienes de forma callada se dan a los demás con una sonrisa.
Cuando la magia señorea el ambiente, poco pueden decir las palabras. Eso sucedió ayer en esa tarde-noche de inciertos límites temporales en la que se midió el tiempo con latidos de amor.
La obra humana es grande cuando se construye con los sueños y la justicia, por eso es grande la mujer, y la poesía, y el arte todo, y por eso, el movimiento de Mujeres Poetas Internacional es grande.
Cuando ayer el poeta Eduardo Gautreau de Windt hablaba del GRITO como un canto, decía lo que pensábamos quienes allí nos reunimos, convocados por la paz y el amor. Un canto a la vida, al respeto, a la paz en su extensión más amplia.
En las voces de ayer retumbaron las voces de las mujeres de todos los tiempos, de todos los países… la niña Malala, las sufridas y adoloridas, las gloriosas guerreras de la luz, las de antes, las de ahora y las de siempre.
Quisiera construir un trofeo de mujer alada para alguien a quien no se le entregó, porque es ella quien los concibió y fundó el movimiento, lo anima, organiza y es ese el mejor poema que escribe: el darse a los demás, clamar por las mujeres y sus derechos, desde el verso y la acción.
Por eso, para ti, Jael Uribe, mi mujer alada de palabras. Con admiración y respeto por tu obra fundacional, por ser quien eres. Porque atraes la luz y la llevas dentro, irradiándola a todos y a todas, en el remolino de las multitudes y en la paz callada de las páginas de un libro.
¡Gracias! Y continuemos haciendo retumbar la Tierra con este GRITO que iniciaste y no termina, mientras haya injusticias o dolores, mientras la paz continúe volando como esa inquieta paloma blanca sin anidar, para siempre, en el nido del corazón de este tiempo.


miércoles, 6 de marzo de 2013

PALABRAS EN LA NOCHE














Es cierto. Tus palabras pueden poblar mi noche en el silencio
-como un murmullo íntimo-
adivinar tu rostro tras las frases
imaginarte
de tantas maneras imaginarte
 así, sin verte
con un recuerdo fugaz de tu mirada entrando despacio por mis ojos
tan adentro que me asusto
yo que he reído de temores absurdos y ancestrales
agitada
como una brizna de hierba con el viento.

Creo que el miedo mayor es asustarte
no disponer del tiempo para verte
perder tus pasos más allá de mis caminos
sin retorno
antes incluso de emprender el viaje.

Es cierto. Mejor tener palabras poblando esta, mi noche,
que encerrarse en la nada del recuento.
No se me escapa que las palabras son igual a un pájaro que emprende el vuelo
con su rumor de alas y misterio.

Por eso guardo tus palabras
-una a una-
tras la negrura profunda de esta noche
que tiene el encanto del silencio
y el territorio eterno del recuerdo.

lunes, 4 de marzo de 2013

SI PRONUNCIAS MI NOMBRE


















Dicen
el sonido más hermoso es la voz del amado
y hoy te he escuchado pronunciar mi nombre
en ese momento, salieron cientos de palomas de mi pecho
cada una con un beso de palabras
cada una con el palpitar de un corazón vuelto a nacer
me pareció sentir tu piel de nuevo
y entonces…
me vi flotando y no entendía  qué te respondía
solo contaba tu voz
tu voz que evoca en mí el recuerdo de la noche
de la luna que adoro
de la lluvia
de ese estado impensable que es tu ausencia.

Ya sé
no consigue la música alejar el sonido de tu voz
pero la escucho
solo para saber que nada se compara
al sonido de tu voz pronunciando mi nombre
hechizando
uno por uno los poros de mi cuerpo.

Acaso Merlín me lo prendió en el alma,
cierta noche
y no quiero dejarlo partir
aunque me abrume a veces tu silencio.

Solo te pido que no se aleje tu voz
que no te alejes
-el sentimiento a veces nos silencia-
porque tu voz, amado,
si pronuncia mi nombre
si en la tarde merodean mariposas por mi mente
si te escucho
puedo decirte entonces
tu voz
es el sonido más hermoso de la Tierra.



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