viernes, 13 de junio de 2014

PROMESAS DE UNA TIERRA NUEVA


Por siempre Ámbar se llamó una novela que trasmitíeron por la radio cubana en los años en que era yo una estudiante de secundaria (no puedo decir que ha llovido demasiado desde entonces, pues ha habido terribles épocas de sequía en Cuba, pero ha pasado bastante tiempo). Recuerdo que escuchaba siempre la novela de las 2, como se llamaba el espacio, creo que era por Radio Progreso, y eran casi todas adaptaciones de obras literarias. Los actores y actrices cubanos de aquellos años trabajaban por igual en la radio y en la televisión. Es realmente una pena que esa tradición se haya perdido, al menos no percibo que sea tan masivo como lo era entonces, el seguimiento de las radionovelas. Incluso por adolescentes, como lo era yo en aquella época.

Solo mucho después supe que For ever Amber, su título en inglés, se debía a la autoría de Kathleen Winsor, y, por supuesto, es denostada por estar en la categoría de novela rosa. Jamás he leído la obra literaria, pero no olvido la radionovela, aunque no recuerdo sus protagonistas. Imagino que estarían esos grandes que acostumbraban hacerlas: Raúl Selis, Margarita Balboa, Verónica Lynn, Marta del Río, Ricardo Dantés, Carlos Paulín, Ángel Toraño, Odalys Fuentes, Enrique Almirante, María de los Ángeles Santana, Miguel Navarro, Miguel Gutiérrez, José Antonio Coro, Nilda Collado, Hilario Ortega, Doris García, Parmenia Silva, Alden Knight, Fela Jar, Frank González, Georgina Almanza, José Corrales, Armando Bianchi, Miriam Mier, Rogelio Leyva, Hilda Saavedra, Coqui García, Teresita Rúa, y muchos más.
Pero la referencia a esta novela solo ha sido una mención del recuerdo que me trae el nombre de una colección de la editorial Gente Nueva: Ámbar, y dentro de la cual se publican obras de la literatura fantástica (incluyendo fantasía heroica), de ciencia ficción, policial y hasta de horror. Soy fan de estos subgéneros, aunque en realidad son temáticas de la novela o el cuento, pero esta literatura ha ido formando un corpus que definitivamente la distingue.
En la historia editorial cubana la editorial Arte y Literatura, además de la colección Dragón (que abarcaba la literatura policial y de ciencia ficción), publicó unos volúmenes bastante grandes de selecciones de cuentos de horror y misterio, policiales y de ciencia ficción. Debe haber sido a finales del 60 o en la década del 70. Por ellos conocí a Isaac Asimov, Karel Cápek, Lovecraft, Chesterton y tantos clásicos del mundo. La colección Dragón me permitió leer Las aventuras de Sherlok Holmes, Los crímenes de la calle Morgue, Los espejuelos oscuros, Arsenio Lupin contra Herlok Sholmes… y muchos más.
El antecedente de esta colección en Gente Nueva es la “Suspenso”, que tan excelentemente llevara Juan Carlos Reloba y que se perdió en el silencio editorial de los 90 y cuya esencia rescatara Gretel Ávila en el 2007, cuando pasó a ser subdirectora y más tarde editora de esta casa, y quien fuera, por cierto quien editó mi novela La noche en el bolsillo. Le agradezco mucho el trabajo que hizo con la novela, verdaderamente minucioso.

En la pasada feria del libro, durante la celebración de la merienda de locos se presentaron varios títulos publicados en el 2013 dentro de la colección Ámbar. Me vi gratamente sorprendida, incluso compré otros títulos que vi en Cienfuegos, además de los que ella gentilmente me obsequiara. Fue mi lectura de esos tres meses en Cuba. Hacía mucho que no leía novelas o cuentos de mis contemporáneos porque a veces hasta el mejor lector se cansa de esos experimentos que hacen, donde es común que traten de impresionar con su pseudo intelectualismo y una siente poco o ningún placer ante tantos inventos por subvertir las estructuras tradicionales, el lenguaje o los puntos de vista de la narración. Pues nada, que me sumergí en la lectura de esos libros (¿diez o doce?), muchos escritos por autores cuyos nombres me eran desconocidos en su mayoría, los cuales son muy jóvenes y otros ya publicados como Michel Encinosa o Roberto Bourgeois. Las selecciones Guerras de dragones. Historias del Altipuerto e Hijos de Korad, (varios autores); Promesas de la tierra rota, de Elaine Villar Madruga y Ojos de lagarto, del mexicano Bernardo Fernández están entre los títulos del 2013. También aparecen La mano sin cuerpo, de Fernando Vega Villasante y un libro de la autora ecuatoriana Leonor Bravo: El canto de fuego, un hermoso canto a la armonía entre todos los seres que habitan nuestro mundo. Al lado de otros súper conocidos como Yoss (La voz del abismo), se han publicado en la colección títulos de Charles Dickens, Lovecraft,Robert Ervin Howard, Jordi I Sierra Fabra, entre otros. Y no por accidente mencioné a Yoss junto a los clásicos, porque creo que su novela de ciencia ficción ha abierto en el panorama literario cubano un camino que ahora recorren esos jóvenes. Su novela La voz del abismo es, además de ser un  homenaje a Lovecraft y su mítico Cthulhu, original, criolla y está muy bien narrada.
Este descubrimiento me hizo feliz por varias razones: porque uno se siente parte de esa apertura al descubrimiento, a la búsqueda incesante de nuevos caminos y porque nos demuestra que siempre la vida nos sorprende para bien. Pienso que deben aumentar el rigor en los procesos editoriales, pues pude apreciar algunos errores que denotan la falta de especialistas con experiencia en las áreas de corrección, diseño y edición que restan brillo a los libros.
Pero deseo reconocer el trabajo de Gretel, quien concibió y alentó la colección, pues la balanza se inclina por el bien al final. Extraño en la colección algún título de Daína Chaviano, quien fue de las pioneras en escribir ciencia ficción en Cuba y a cuyos libros volvemos una y otra vez, deseosa yo de encontrarme con alguno de los últimos escritos por ella y que no he leído. Jamás olvido Los mundos que amo.
Enhorabuena a Gretel, a Yoss (pues sé que colabora muy de cerca con este proyecto) y a esos nuevos autores, porque estoy a favor de difundir la mejor literatura de los clásicos misteriosos y visionarios, así como de estimular la creación de los escritores cubanos que, a través de estas obras, nos acercan un poco más a las estrellas.






Publicar un comentario

LinkWithin