miércoles, 30 de julio de 2014

BENEDETTI: TRAIGO EL MAR EN UN DEDAL... Y ESE MAR ES SU POESÍA


Creo que pocos poetas han sido tan prolíficos como Mario Benedetti. Claro, esta es una opinión parcializada... lo reconozco. También quizás por su vida tan larga y a la vez, insuficiente, para prolongar ese dulce estupor de los sentidos cuando se lee alguno de sus geniales poemas.
¿Cuál fue el tema, la estación del año, el dolor o el sentimiento, la alegría, el amor o el abandono que no aparece en sus poemas? Allí, delicadamente ataviados por su mirada escrutadora y dulce, se aposentan en las palabras increíbles del poeta.

Su rima, su métrica, ese verso libre cadencioso y musical... en las más variadas formas estróficas.

He aquí uno de sus sonetos:


SONETO DEL ABANDONO

A veces si me siento abandonado
me encuentro y desencuentro en el vacío
y allí la soledad es como un río
que me alcanza residuos del pasado

el abandono vive su pecado
que es de los otros y también es mío
tirita el alma porque tiene frío
y ya no se refugia en lo sagrado

algo ocurre de pronto en el presente
por fin abre su cofre la palabra
y el enigma se vuelve transparente

sin pensarlo dos veces me apasiono
la pasión pasa a ser mi abracadabra
y entonces no me importa el abandono.

 (Testigo de uno mismo, Visor Libros, Madrid 2009) 

Sus haikús:

101
no es grave pero
el insomnio en la siesta
no tiene cura

108
allí en tu alma
allí en tu corazón
allí no hay nadie 

109
se despidieron
y en el adiós ya estaba
la bienvenida

115
cuando me entierren
por favor no se olviden
de mi bolígrafo

128
cuando era niño
las canciones de cuna
me desvelaban

133
somos tristeza
por eso la alegría
es una hazaña

139
un exiliado
lo será de por vida
y de por muerte

166
en foto sepia
estabas vos y el tiempo
se fue contigo

O este hermoso poema, una real y romántica declaración de amor:

TODAVÍA

No lo creo todavía 
estás llegando a mi lado 
y la noche es un puñado 
de estrellas y de alegría 

palpo gusto escucho y veo 
tu rostro tu paso largo 
tus manos y sin embargo 
todavía no lo creo 

tu regreso tiene tanto 
que ver contigo y conmigo 
que por cábala lo digo 
y por las dudas lo canto 

nadie nunca te reemplaza 
y las cosas más triviales 
se vuelven fundamentales 
porque estás llegando a casa 

sin embargo todavía 
dudo de esta buena suerte 
porque el cielo de tenerte 
me parece fantasía 

pero venís y es seguro 
y venís con tu mirada 
y por eso tu llegada 
hace mágico el futuro 

y aunque no siempre he entendido 
mis culpas y mis fracasos 
en cambio sé que en tus brazos 
el mundo tiene sentido 

y si beso la osadía 
y el misterio de tus labios 
no habrá dudas ni resabios 
te querré más 

                  todavía.

odavía

Es mejor dejar que hable su poesía y despedirnos con su

CHAU NÚMERO TRES



Te dejo con tu vida 

tu trabajo 

tu gente 

con tus puestas de sol 
y tus amaneceres 
sembrando tu confianza 
te dejo junto al mundo 
derrotando imposibles 
seguro sin seguro 
te dejo frente al mar 
descifrándote a solas 
sin mi pregunta a ciegas 
sin mi respuesta rota 
te dejo sin mis dudas 
pobres y malheridas 
sin mis inmadureces 
sin mi veteranía 
pero tampoco creas 
a pie juntillas todo 
no creas nunca creas 
este falso abandono 
estaré donde menos 
lo esperes 
por ejemplo 
en un árbol añoso 
de oscuros cabeceos 
estaré en un lejano 
horizonte sin horas 
en la huella del tacto 
en tu sombra y mi sombra 
estaré repartido 
en cuatro o cinco pibes 
de esos que vos mirás 
y enseguida te siguen 
y ojalá pueda estar 
de tu sueño en la red 
esperando tus ojos 
y mirándote.




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