sábado, 1 de octubre de 2016

DUENDES AVALON: CONSEJOS ÚTILES DE DUENDES TRAVIESOS... PERO MUY SERIOS

Este es el duende Leprechaun, emblema de Duendes Avalon

Creo que una de las páginas que más me gusta de Facebook es la de Duendes Avalon. Puede ser porque reúne esa palabra mágica de duendes con la mítica avalon relacionada con la leyenda arturiana y mi amado Merlín, los dioses celtas, en fin, cualesquiera que sean las conexiones, lo cierto es que la sigo y me encanta.
Y para no olvidar algunas cosas y poder retomarlas cuando quiera, se me ocurrió hoy que me servirá de guarda memorias el blog.
Así que aquí va este recordatorio del año pasado.

CURIOSIDADES DE NUESTRO CUERPO (ALGO QUE DEBEMOS SABER)
1. Si te pica la garganta, ráscate la oreja: Al presionar los nervios de la oreja, se genera un reflejo inmediato en la garganta que produce espasmos y alivia la molestia
2.Para escuchar mejor usa solo un lado del oído: Si estás en una discoteca y no oyes bien lo que te dicen, gira tu cabeza y usa sólo tu oí­do derecho, ya que éste distingue mejor las conversaciones, mientras el izquierdo identifica mejor las canciones que suenan bajo.
3. Para aguantar las ganas de ir al baño piensa en sexo: Cuando no resistes las ganas de orinar y no tienes un baño cerca, piensa en sexo. Eso entretiene a tu cerebro y el estrés disminuye.
4.Toser mientras te vacunan reduce el dolor: Un grupo de científicos alemanes, descubrieron que si toses al momento que te inyectan, se aumenta la presión en el pecho y en la espina dorsal, lo que inhibe los conductores de dolor de la médula.
5. Si tienes la nariz tupida:
Presiona tu paladar y la parte superior de la nariz. Toca el paladar con la lengua fuertemente y con un dedo sujeta la nariz bajo el entrecejo. Esto permite que las secreciones se muevan y puedas respirar.
6.Cuando tengas acidez duerme sobre tu lado izquierdo: Esto permite crear un ángulo entre el estómago y el esófago, para que los ácidos no puedan pasar a la garganta.
7.Cuando te duela una muela frota un hielo en tu mano: Debes pasar el trozo de hielo por la zona en forma de "v" que se produce entre el dedo pulgar y el í­ndice por la parte contraria a la palma. Esto reduce en un 50% el dolor, ya que este sector está conectado a los receptores de dolor de la cara.
8. Cuando te quemes, presiona la herida con un dedo: Luego de limpiarla zona afectada, haz presión con la mano en la quemadura, ya que esto permite volver a la temperatura inicial y evita la aparición de ampollas. (para pequeñas quemaduras)
9. Cuando estés ebrio: Apoya la mano sobre una mesa o superficie estable. Si haces esto, tu cerebro recobrará la sensación de equilibrio y evitarás que todo gire a tu alrededor.
10.Al correr, respira cuando apoyes el pie izquierdo: Esto evitará que sientas picor en el pecho, ya que si respiras cuando apoyas el pie derecho, causas presión en el hígado.
11.Si te sangra la nariz, haz presión con tu dedo: Si te echas para atrás puedes ahogarte con tu sangre, así­ que lo mejor es apretar con tu dedo el lado de la nariz en que tienes la hemorragia.
12.Para controlar los latidos cardiacos cuando estés nervioso:
Pon el dedo pulgar en tu boca y sopla, esto ayudará a que tu corazón deje de latir tan rápido a partir de la respiración.
13.Para aliviar el dolor de cabeza cuando tomas agua muy helada: Al beber algo muy congelado, el paladar se enfría y el cerebro lo interpreta. Por eso debes colocar tu lengua sobre el paladar para que vuelva a su temperatura normal.
14.Previene la falta de visión cuando estás frente al PC:
Cuando pones tu vista en un objeto cercano como un computador, la vista se cansa y falla. Para ello, cierra tus ojos, contrae el cuerpo y aguanta la respiración por un momento. Luego relaja todo. Santo remedio.
15. Despierta a tus manos y pies dormidos moviendo tu cabeza:
Cuando se te duerma un brazo o la mano, gira tu cabeza de un lado a otro y verás como la sensación pasa en menos de 1 minuto, ya que las extremidades superiores se duermen, por presión en el cuello. En tanto, si es una pierna o un pie, solo camina unos segundos.
16.Fácil método para aguantar la respiración bajo el agua:
Antes de sumergirte, haz muchas respiraciones rápidas y fuertes para lograr que el ácido de la sangre desaparezca, pues éste es el que causa la sensación de ahogo.
17. Memoriza los textos en la noche: Cualquier cosa que leas antes de dormir, la recordarás con más facilidad...
CUANDO ALGUIEN COMPARTE ALGO DE VALOR CONTIGO, TE BENEFICIAS
Por ello tienes la obligación moral de compartirlo con los demás.


GRACIAS UNA VEZ MÁS, AMADOS DUENDES.

jueves, 29 de septiembre de 2016

DON MIGUEL DE CERVANTES Y SAAVEDRA: O SIMPLEMENTE, DON QUIJOTE






Debe haber sido por nacer el 29 de septiembre que nombraron así a Miguel de Cervantes y Saavedra, nacido en Alcalá de Henares en el año de 1547 y bautizado el 9 de octubre en la parroquia de Santa María la Mayor.
Desde muy temprano conoció las precariedades, en una familia de siete hijos que subsistía a duras penas y en la que el padre ejercía como barbero cirujano. No obstante, se preocupó por darle a sus hijos educación. Miguel asistió a un colegio de jesuitas en Córdoba, ciudad adonde llegó la familia luego de salir de Alcalá y de Valladolid. Incluso dos de sus hermanas sabían leer, lo que se dice no era común en la época. Sus biógrafos no han podido establecer con certeza que haya asistido a la universidad, aunque aparecen referencias de que Juan López de Hoyos habló de él llamándolo caro y amado alumno, mientras que otros aseguran que era profesor en la escuela de López de Hoyos.
Muy joven asistía  a las representaciones de teatro de Lope de Rueda, lo que debe haber influido decisivamente en la escritura de comedias, a la usanza de aquellos tiempos.
Nunca le abandonaron las necesidades. Se enroló en el ejército, en los dominios españoles en Italia como un medio para mejorar económicamente; en 1571 participó en la batalla de Lepanto, donde las heridas sufridas le inutilizaron la mano izquierda, valiéndole el sobrenombre de el Manco de Lepanto. Fue asaltado su navío cuando regresaba a España y mantenido preso en Argel hasta que su madre logró reunir la mayor parte de la suma que exigían por su libertad y que terminaron de reunir los monjes. A sus 33 años había pasado los diez últimos entre la guerra y la prisión.
A los 37 años publica La Galatea y contrae matrimonio. Ya tenía una hija natural con una mujer casada, Isabel. Le pagan una suma considerable por su manuscrito, hecho que lo hace pensar en dedicarse a escribir. Escribe comedias, de las cuales solo llegan a conocerse alrededor de nueve, a pesar de que se dice que escribió cerca de veinte. La comedia de la confusión y Tratado de Constantinopla y muerte de Selim, se representan, aunque no se destacaron, porque la escena pertenecía por completo a Lope de Vega. Abandona la comedia, la cual retomará nuevamente al final de su vida e inicia otra fecunda etapa de creación que se corona con la publicación, a los 58 años de edad, de El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha, sigue viviendo entre penurias y estrecheces, a tal punto que quienes conocían su magistral novela dudan de que su autor pueda tener necesidades materiales.
Publicó el Quijote en 1605, las Novelas ejemplares en 1613 y el Viaje al Parnaso, en 1614. A estos le siguieron Ocho comedias y ocho entremeses nuevos nunca representados (1615), acabó la segunda parte del Quijote, que fue publicada ese mismo año, diez años después de la primera.
Para entonces, Don Quijote y Sancho Panza ya eran conocidos y su autor era el creador de la novela moderna, iniciando una nueva era en la historia de la literatura española y universal.
Un día como hoy nació Cervantes y la literatura se engrandeció con uno de los personajes más emblemáticos de todos los tiempos.


SAN MIGUEL ARCÁNGEL: PROTECTOR DIVINO


Los seres humanos tenemos nuestros ritos, que pueden ser más o menos peculiares o ritos comunes, como las celebraciones. Eso ocurre con las fechas de fundación de las ciudades y los pueblos, los días que se destinan a loar a las divinidades, el culto a los grandes personajes de la historia o del saber o el arte y la literatura…
Los ritos son necesarios, le dice la zorra (o el zorro) al Principito. Y entonces le da su definición de rito:

Es también algo demasiado olvidado -dijo el zorro-. Es lo que hace que un día no se parezca a otro día y que una hora sea diferente a otra. Entre los cazadores, por ejemplo, hay un rito. Los jueves bailan con las muchachas del pueblo. Los jueves entonces son días maravillosos en los que puedo ir de paseo hasta la viña. Si los cazadores no bailaran un día fijo, todos los días se parecerían y yo no tendría vacaciones.

Y entre esos días está el 29 de septiembre, día de San Miguel Arcángel y, por extensión, de todos los arcángeles. Dentro de la Iglesia Católica Romana hay una larga tradición de venerar a San Miguel Arcángel, desde los orígenes del cristianismo hasta el día de hoy. Enseña que San Miguel tiene cuatro funciones principales: líder del Ejército de Dios, ángel de la muerte, juez que pesa las almas en una balanza perfectamente equilibrada y el guardián de la Iglesia.

Miguel quiere decir: ¿Quién como Dios?, para ilustrar que es quien se puede equiparar a Dios. Es el guerrero espiritual que defiende a la humanidad en contra del mal.

viernes, 23 de septiembre de 2016

PABLO NERUDA Y 43 VERSOS EN SEPTIEMBRE




Un 23 de septiembre murió Neruda. Dicho así, a secas, puede parecer que fuera el texto de aquellos antiguos telegramas que tan bien conocimos y que muchas veces, en vez de informar, desinformaban, al carecer de signos de puntuación, conjunciones o preposiciones.
No es el caso de su muerte física, pues solo dos palabras anunciaron la desolación de la poesía y de sus lectores, sin signos de puntuación que dejaran lugar a dudas o conjunciones que pudieran unir los minúsculos fragmentos de las voces desgarradas que lloramos entonces con la huérfana sensación de que no habría un nuevo poema y que su obra infinita se extendería solo por las veces que la leyéramos o invocáramos, como al más poderoso de los conjuros de la emoción. Una emoción dispar y avasalladora, ora del singular amor a una persona o el amor general a los humanos…
Chile y América toda lloró su partida y en Isla Negra se guardó, como una preciada joya, el espíritu inefable del poeta; pero el poeta atravesó los valles y ascendió montañas, cruzó a pura palabra las aguas de los ríos impetuosos y los océanos: traspasó fronteras y se instaló, definitivamente, en esa morada eterna que es la memoria viva de los hombres.
Perdurable su verso, habitando más de 40 obras publicadas en vida y alrededor de una veintena publicadas después de su muerte (entre títulos inéditos y selecciones), ese que define su poesía como raigal y recia, sin dejar de ser popular. Siempre se cita su Veinte poemas de amor y una canción desesperada como uno de sus libros más famosos y conocidos. No sé cuántos hispanohablantes, aun los que no saben leer, puedan no haber escuchado al menos ese Puedo escribir los versos más tristes esta noche… e imaginarse, con los ojos cerrados, esas estrellas azules que tiritan allá a lo lejos, a lo lejos.
Por cada uno de esos 43 años de la pena que causa su viaje al infinito, que no por dicha se mitiga, un verso, una estrofa o una frase del poeta inmenso, tan inmenso como lo es su poesía.

(De Veinte poemas…)

1.- Fui solo como un túnel. De mí huían los pájaros
     y en mí la noche entraba su invasión poderosa.

2.- En ti los ríos cantan y mi alma en ellos huye
     como tú lo desees y hacia donde tú quieras.

3.- Innumerable corazón del viento
     latiendo sobre nuestro silencio enamorado.

4.- Pero se van tiñendo con tu amor mis palabras.
     Todo lo ocupas tú, todo lo ocupas.
      Voy haciendo de todas un collar infinito
      para tus blancas manos, suaves como las uvas.

5.- Te recuerdo como eras en el último otoño.
     Eras la boina gris y el corazón en calma.
     En tus ojos peleaban las llamas del crepúsculo.
     Y las hojas caían en el agua de tu alma.

6.- Más allá de tus ojos ardían los crepúsculos.
     Hojas secas de otoño giraban en tu alma.

7.- Los pájaros nocturnos picotean las primeras estrellas
     que centellean como mi alma cuando te amo.

8.-  Abeja blanca, ausente, aún zumbas en mi alma.
       Revives en el tiempo, delgada y silenciosa.
       Ah silenciosa!

9.-  Hemos perdido aun este crepúsculo.
      Nadie nos vio esta tarde con las manos unidas
      mientras la noche azul caía sobre el mundo.

10.- ¿Por qué se me vendrá todo el amor de golpe
        cuando me siento triste, y te siento lejana?

11.- Siempre, siempre te alejas en las tardes
       hacia donde el crepúsculo corre borrando estatuas.

12.- Para mi corazón basta tu pecho,
       para tu libertad bastan mis alas.

13.- Yo desperté y a veces emigran y huyen
        pájaros que dormían en tu alma.

14.- Cuando he llegado al vértice más atrevido y frío
       mi corazón se cierra como una flor nocturna.

15.- Poema 15

Me gustas cuando callas porque estás como ausente,
y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca.
Parece que los ojos se te hubieran volado
y parece que un beso te cerrara la boca.

Como todas las cosas están llenas de mi alma
emerges de las cosas, llena del alma mía.
Mariposa de sueño, te pareces a mi alma,
y te pareces a la palabra melancolía.

Me gustas cuando callas y estás como distante.
Y estás como quejándote, mariposa en arrullo.
Y me oyes desde lejos, y mi voz no te alcanza:
déjame que me calle con el silencio tuyo.

Déjame que te hable también con tu silencio
claro como una lámpara, simple como un anillo.
Eres como la noche, callada y constelada.
Tu silencio es de estrella, tan lejano y sencillo.

Me gustas cuando callas porque estás como ausente.
Distante y dolorosa como si hubieras muerto.
Una palabra entonces, una sonrisa bastan.
Y estoy alegre, alegre de que no sea cierto.


16.-  Me miran con tus ojos las estrellas más grandes.
       Y como yo te amo, los pinos en el viento, 
       quieren cantar tu nombre con sus hojas de alambre.

17.- Tú juegas con el sol como con un estero
       y él te deja en los ojos dos oscuros remansos.

18.- Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
       Escribir, por ejemplo: «La noche está estrellada,
       y tiritan, azules, los astros, a lo lejos».

19.- Porque en noches como esta la tuve entre mis brazos,
       Mi alma no se contenta con haberla perdido.
       Aunque este sea el último dolor que ella me causa,
       y estos sean los últimos versos que yo le escribo.

20.- El cinturón ruidoso del mar ciñe la costa.
       Surgen frías estrellas, emigran negros pájaros.

Otros poemas

21.- Desde el fondo de ti, y arrodillado,
       un niño triste, como yo, nos mira.
      
22.- Podrán cortar todas la flores
       pero no podrán detener la primavera.

23.- Yo soy el que te espera en la estrellada noche,
        sobre las playas áureas, sobre las rubias eras.

         El que cortó jacintos para tu lecho, y rosas.
         Tendido entre las hierbas yo soy el que te espera!

24.-    Mi amor se nutre de tu amor, amada,
          y mientras vivas estará en tus brazos
          sin salir de los míos.

25.- Yo cambio la primavera
        por que tú me sigas mirando.

26.- Y en un acto de amor extraordinario
        me apoderé de una celeste estrella.

27.- Entre sangre y amor cavé mis versos,
       en tierra dura establecí una rosa.

28. -Aprendí de las aves la sedienta esperanza,
       la certidumbre y la verdad del vuelo.

29.- 
 Yo sólo quiero que la luz alumbre,
         yo no pido a la noche explicaciones.

30.-  En esta duda yo no sé
        si dedicarme a meditar
        o alimentarme de claveles.

31.- El mundo es más azul y más terrestre
       de noche, cuando duermo
       enorme, adentro de tus breves manos.

33.- Pero hacia donde vaya llevaré tu mirada 
       y hacia donde camines llevarás mi dolor. 

34.- Si de pronto me olvidas
       no me busques,
       que ya te habré olvidado.

35.- Cuántas veces, amor, te amé sin verte y tal vez sin recuerdo.

36.- Y sabré acariciar las nuevas flores
        porque tú me enseñaste la ternura.

37.- Donde la primavera está naciendo,
       amor mío, te espero.

38.- Ah tu voz misteriosa que el amor tiñe y dobla
       en el atardecer resonante y muriendo.

39.- En la alta noche mi alma se tuerce y se destroza.

40.- Mi patria está en tus ojos,
       yo camino por ellos.

41.- Tus anchos ojos son la luz que tengo
       de las constelaciones derrotadas.

42.- Yo he regresado a ti
       desde la incertidumbre con espinas.

43.- Quiero que lo que amo siga vivo
        y a ti te amé y canté sobre todas las cosas,
        por eso sigue tú floreciendo, florida,

        para que alcances todo lo que mi amor te ordena,
        para que se pasee mi sombra por tu pelo,
        para que así conozcan la razón de mi canto.




ALBERTO YÁÑEZ: UN VIAJE HACIA LA VIDA (O MUCHA VIDA PARA POCA BARRABASADA)








Si un día dulcemente
de pronto me perdiera
tal vez quede mi rastro
           en las estrellas.
(JM)

Conocí a Albertico Yáñez en el Encuentro Debate Nacional de Talleres Literarios del año 83. Ese día anunciaban distinciones especiales para las diez mejores obras premiadas a lo largo de aquellos encuentros y, por supuesto, él estuvo con su Cuentan que Penélope. Salió casi corriendo por la alfombra del salón de actos del Hotel Nacional, tropezó, soltó una carcajada de las suyas y todos sentimos la vitalidad que transpiraba, su alegría y aquella hilarante virtud del disparate evocada por el poeta y que fue, junto a la imaginación desbordada, señales inconfundibles de su personalidad creadora. Luego coincidimos varias veces, y a pesar de ser casi de la misma edad, solo un poco mayor (revelación que jamás me perdonaría) lo reverenciaba con el respeto que inspira solo el talento. Tuve que llegar a la editorial Gente Nueva para conocerlo más y aprender a quererlo, como se ama algo tierno y tormentoso, pero indispensable siempre.
Si algo marca su vida es la genialidad y la entrega que ponía en todo cuanto hacía: él fue el diseñador del afiche azul con el cofre de libros que identificó al Pabellón Infantil en la feria del 2000 y ese nombre, Tesoro de Papel, es su idea, aunque nunca lo dijo, y también es suya la letra de la canción escrita como un himno a la fantasía eterna. Nunca pregonó ningún reconocimiento, aunque le brillaban más aún aquellos ojos luminosos cuando hablaba del Premio de la Crítica, su gran satisfacción.
Estuvo con nosotros, sentado en el piso de la editorial, discutiendo los desvaríos de Una merienda de locos, que celebramos rodeados de una hermosa exposición sobre la historia del libro, escrita y dibujada por él. Se apasionaba, gritaba, nos apretaba de una manera que no faltó alguien a quien le dejara marcas o huesos medio dislocados, pero de pronto se ponía serio: había encontrado dentro de su portentosa imaginación, la idea que faltaba. Nos diseñó el stand de Gente Nueva para la feria del 2003 y festejamos el premio al mejor Stand Cubano con entusiasmo de chiquillos. En mi última feria en la editorial, en el 2007, me pidió que lo recogiera en su casa el mismo día de la inauguración, porque los otros diseñadores no habían podido terminar, y se armó de tijeras, pinceles y cartulina para al final ambientarnos sobria, pero dignamente el stand. Después se fue de gira, a presentar en Pinar del Río su Dienteleche La perdida por la ganada o el cambio del niño por la vaca y reapareció en marzo.
Todo en él era grandilocuente, universal, tremendo. Nunca estuvo en el equilibrio de la balanza, sino por encima de ella.
Jaranero, soez a veces, pero con gracia criolla, era el alma de cualquier lugar donde estuviera. Siempre se llamó a sí mismo estrella y tenía toda la razón.
Amante eterno de la belleza le rendía culto en cualquier manifestación de la cultura: el cine, la plástica, el teatro y era un melómano increíble. Juntos escuchábamos una y otra vez esa música de siempre de Gardel, Los Cinco Latinos, Alberto Cortés, Lola Flores y tantos más. Coleccionaba fotos y afiches de Marilyn Monroe y su dirección de correo electrónico era otra manera de rendirle homenaje. 
Nos puso la editorial de cabeza cuando le pedimos que nos entregara una historia breve y se apareció con Poco libro para tanta barrabasada, que es el único minilibro publicado con más de cien páginas en esa colección. Después de infinitas sesiones en casa de Janet, donde esperaban el amanecer con un revoltijo de hojas y tazas de café, repitiendo las ilustraciones que María Elena le devolvía, cambiábamos la fecha de entrega del libro, porque de pronto las últimas planas tenían un error y reescribía fragmentos y se perdía en el diccionario buscando la palabra apropiada porque, como grande que es, siempre estaba inconforme.
Quien lo conozca sabe que de pronto se esfumaba, como en un acto de magia, y sus amigos nos llamábamos para averiguar por dónde andaba, qué estaba haciendo, y  de pronto aparecía y estaba una semana completa yendo todos los días a la editorial, compartiendo el almuerzo y las lecturas, opinando siempre con una claridad y profundidad que desconcertaba a los menos entendidos y que otros aplaudíamos.
Nunca escribió directamente en la computadora: solo la usaba para recibir y enviar mensajes a las amistades que tenía en todo el mundo. Recién ahora me entero que había traído una de Río de Janeiro, no obstante, seguía yendo a la sala de navegación del Centro Loynaz. 
Estuvo en mi oficina a finales de agosto y hablamos de su viaje a Brasil. Coincidimos Coyra, él y yo y fue una fortuna. Le enseñé las fotos del último cumpleaños que le celebramos en Gente Nueva y yo prometí que las imprimiría. 
El 7 de septiembre estuvo a felicitar a mi hija por su cumpleaños y habíamos salido, pero luego hablamos por teléfono. Se había empapado bajo la lluvia y mami le hizo un café fuerte para que entrara en calor. No imaginé que el día en el cual me anunciaron por la extensión de la pizarra “Aquí está Alberto, de la UNEAC”, iba a ser la última vez que lo vería vivo. Tenía que ser suya esa manera de anunciarse, tan ambigua, porque pienso que si él se sabía talentoso y brillante, no lo demostraba, aunque alardeara para mantenerse en ese estado permanente e indefinido de niño que aparenta ir de broma siempre, pero guarda un corazón grande que es refugio y consuelo ante la tristeza o el dolor ajeno. Vivió para ser la alegría de otros y ocultaba su propia soledad detrás de una sonrisa. 
Ayer estuvimos hablando Janet y yo de la novela que escribía y que ella transcribió. Reímos cuando me contó que él la había llamado y le confesó que todavía le faltaban algunos capítulos, incluir a Napoleón y los hititas… algo tan suyo eso de enredar las historias, invertir textos en las páginas o pegar en su puerta un recorte de periódico y salir corriendo, pero desandar el mundo y regresar a su tierra, donde le esperaba su hermana, los amigos y sus perros.
Ya no me anunciarás más tu llegada, ni escucharé los disparatados mensajes en la contestadora, pero si veo un bolotruco ante mi puerta, escucho una carcajada sin dueño en medio de la noche o pienso en ti, sabré que estás a mi lado y al lado de todos los que en este momento de tristeza en la amada isla que compartimos, sufren sus pérdidas y necesitan de tu espíritu alegre y joven para continuar el viaje interminable hacia la vida.
(Mirtha González) Publicado en La Jiribilla en septiembre de 2008) 
Las fotos pertenecen a su cumple del año 2006, en diciembre. En el 2007 estuvo fuera de Cuba, en Brasil. Este día lo celebramos en la editorial Gente Nueva con un grupo de escritores y los trabajadores de allí.



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