martes, 21 de junio de 2016

SOLSTICIO DE VERANO: UN MOMENTO DE LUZ SUPREMA



El solsticio que marca el principio del verano en el hemisferio norte ocurre hacia el 21 de junio, cuando el Sol pasa por el trópico de Cáncer, al norte del ecuador celeste, y en el hemisferio sur, el 21 de diciembre, cuando el Sol pasa por el trópico de Capricornio.

El solsticio de verano (el término solsticio proviene del latín sol ("Sol") y sistere ("permanecer quieto") ocurre durante el verano de cada hemisferio: cuando el semieje de un planeta, ya sea en el hemisferio norte o en el sur, está más inclinado hacia la estrella de su órbita. La inclinación máxima del eje de la Tierra hacia el Sol es de 23° 27'. Esto ocurre dos veces al año: momentos en que el Sol alcanza su posición más alta en el cielo, como se ve desde el polo norte o sur. (Wikipedia)

Este año, según aparece en el diario La Vanguardia, habrá una coincidencia única en 70 años cuando una espectacular luna llena ilumine el solsticio de verano.
Como se fija el momento del solsticio a las 0034 del 21 de junio en la peninsula ibérica, acá en el Caribe ocurrirá a las 6: 34 aproximadamente en el caso de Santo Domingo, o sea, que amanecemos justo con el solsticio.
El verano comienza este 21 de junio  y termina el 22 de septiembre próximo.
«Esta estación durará 93 días y 15 horas y terminará el próximo 22 de septiembre, día en el que se dará paso al otoño. El inicio de las estaciones viene dado, por convenio, por aquellos instantes en que la Tierra se encuentra en unas determinadas posiciones en su órbita alrededor del Sol. En el caso del verano, esta posición se da en el punto de la eclíptica en el que el Sol alcanza su posición más boreal.





El día en que esto sucede, el Sol alcanza su máxima declinación Norte (+23º 27’) y durante varios días su altura máxima al mediodía no cambia; a esta circunstancia se la llama también solsticio de verano. En este instante en el hemisferio sur se inicia el invierno.
En esta época del año se podrá observar en el cielo matutino a Urano, mientras que en el vespertino serán visibles Marte, Júpiter, Saturno y, desde mediados de julio, Venus.
Además, durante el verano se producirán dos eclipses. Uno, el día 1 de setiembre será anular de Sol y se podrá ver en el Atlántico, África y el océano Índico; mientras que el 16 de setiembre se producirá un eclipse penumbral de Luna visible en el Pacífico, Australia, África y Europa. Este último será visible en España.
El Observatorio Astronómico Nacional apunta que la tradicional lluvia de estrellas de las Perséidas sucederá hacia el 12 de agosto y su observación se verá dificultada en la primera parte de la noche por hallarse la Luna en fase posterior al cuarto creciente.
En este sentido, apunta que se producirán tres lunas llenas durante esta estación: 20 de julio, 18 de agosto y 16 de septiembre».
Indagando por otros medios de información, el blog Luna Tarot publica que:

El lunes 20 se despliega la segunda Luna Llena del mes de Junio. Tremenda combinación de una segunda Luna Llena en Sagitario, con el solsticio, que emerge 11 horas más tarde.

Esta coincidencia de un Solsticio con la luna llena, se produce cada treinta años. La Luna se hace en el grado 29 de Sagitario, grado de vuelta de hoja, y que está en conjunción con el Gran Centro Galáctico. Sagitario, el signo del Arquero, el que nos lleva más allá en todos los aspectos de la vida.

El Sol está en su todavía enamorada conjunción con Venus. Se está completando el ciclo Sol-Venus que se abrió en el 2012, cuando ella, pequeñita, cruzó orgullosa delante de la superficie del Gran Rey.

Esta vez, ella transita por detrás, oculta, en el Solsticio.

Solsticio significa “quietud”. El del lunes 20, es la inspiración previa a la entrada del Sol en Cáncer, pasando del inquieto movimiento geminiano, a la ternura compartida, y la cualidad amorosa, sensible y nutriente de Cáncer. Comenzamos a ver nuevas direcciones en nuestras relaciones. Los sentimientos de amor suben a la consciencia, se instalan en nuestro campo energético, y podemos, en estos días, percibir mentalmente el proceso por el cual los hemos alcanzado. Estamos aprendiendo a crear sentimientos amorosos, y a conocer el camino para activarlos.

También, estamos llegando a partes muy profundas de nuestra alma, donde medran los fantasmas, los miedos más viscerales, estimulados por la matrix. Es un período de confusión masiva, y también de dolor ante la caída de los velos. Hay una ruptura de disonancia cognitiva, y un esfuerzo, por parte de la matrix, de crearnos nuevas rutas erróneas. Mercurio en alianza con toda la configuración, está sacando trapitos al sol, desvelando verdades como por arte de magia.

Es un tiempo de confrontación de esos miedos que nos dicen que nunca podremos salir de lo que nos limita, que nunca podremos saber la verdad. Todo eso está siendo confrontado y cuestionado. Es un tiempo caótico, pero de tremenda potenciación.

Mercurio en Géminis hace de gatillo toda la configuración, aportando la comunicación entre partes destinadas a armonizarse, y expandiendo los contactos que la Gran Cruz propicia: el encuentro con los miembros de la Familia Global. Tiempo apto para dejar entrar nuevas gentes en nuestras vidas, gentes y eventos que nos ayudan, y a las que ayudamos a salir de la apatía y la parálisis. Tiempo de crear en compañía.

Las Grandes Cruces representan tensiones creativas. En estos tiempos, es necesario ser mutables, estirar nuestro Ser en muchas direcciones, comprender que vivimos en un Universo Mágico.

Todo cambia velozmente. Todo estalla en cambio, por dentro y por fuera, y nos obliga, literalmente, a elevar nuestros niveles de consciencia, a refinar, y a expandir. Estamos abriéndonos a nuevas formas de pensar, porque estamos estirando nuestra concepción de la vida.

Por ejemplo, Júpiter junto al Nodo Norte, cuadrado por Mercurio, ha abierto un portal para que muchas almas dejen el cuerpo físico, muchas almas en transición a otro estado. Pero, más allá del dolor que esto nos produce, muchos estamos percibiendo que la vida sigue del otro lado, y que los canales de comunicación con los seres queridos se están haciendo más claros. Esto es una expansión en nuestra visión de la vida y de lo que llamamos muerte.  Mercurio en cuadratura con Neptuno en Piscis, aporta el elemento místico, que nos está haciendo vibrar en compasión. También, por qué no, en compasión por los personajes oscuros que representan nuestra sombra a nivel mundial. El dolor es dolor, no importa a quién esté afectando. Marte en Escorpio, en este sentido, nos pone delante de sentimientos de venganza que teníamos ahí, guardados, intocados, y que nos conviene limpiar para no seguir alimentando la Gran Rueda de retribución kármica.

¿Cómo se celebra un ritual para el solsticio de verano? (Luna tarot blogspot)

Los solsticios de verano son considerados como acontecimientos muy importantes a nivel mágico y místico y en muchas culturas milenarias se celebran como una de las fiestas centrales, como es el caso de los celtas.
El solsticio de verano es, por definición, el día más extenso durante todo el año y por lo general se celebra entre el 20 y el 23 de junio. Los rituales de celebración del solsticio de verano suelen realizarse al aire libre, por obvias razones, pero algunas personas prefieren hacerlo en un espacio cerrado; lo importante es que se realice en un momento en que la luz del sol esté presente.
El ritual del solsticio
El solsticio de verano se da cuando el sol está directamente puesto sobre el hemisferio norte de la tierra. La naturaleza tiene un toque diferente y los místicos y practicantes de la magia aprovechan el día para hacer un homenaje a la madre tierra y a todo su poder.
Por lo general, los rituales de solsticio de verano implican fuego, plantas y elementos aromáticos que se usan con el fin de rendir homenaje al sol y a su importancia en el mundo terrenal. La hoguera que se usa en estas celebraciones, recibe el nombre de hoguera de San Juan.
Además de quemar plantas aromáticas, las personas suelen hacer danzas especiales que buscan lograr la protección y la bondad de la tierra.

Instrucciones para celebrar el ritual de solsticio de verano

Recoge plantas

 El primer paso es seleccionar hierbas secas de las que crecen durante la temporada de verano. Algunas de ellas pueden ser el romero, la lavanda y la misma hierba de San Juan. Luego pon todas las plantas secas en una bolsa y átalas usando un cordel de color rojo.

Meditación 

A medida que haces los preparativos para realizar el ritual, debes reflexionar sobre tu vida, sobre las cosas que te afligen y que quisieras cambiar; sobre el rumbo que deseas que tome tu  vida. Solicita la protección y la capacidad para hacer los cambios que necesita tu vida y pide toda la fuerza que tiene el sol.

Los colores 

Procura vestirte de tonos amarillos o rojos y selecciona flores o frutos que tengan estos mismos colores.

El altar 

Otro de los pasos importantes para celebrar el ritual, es elaborar un altar en el que pondrás las flores que has elegido, las frutas, una vela de color dorado y las plantas secas que recogiste.

Prende el fuego 

Finalmente, empieza a tirar al fuego las plantas secas, simbolizando en cada una de ellas los problemas que te agobian, las situaciones que quieres dejar en el pasado o las personas que te hacen daño de alguna forma. Cuando hayas terminado, debes poner las cenizas en la tierra, si es posible, cúbrelas por completo con ella.

Lo cierto es que con este solsticio viviremos el día más largo del año y se inicia una estación en la que ojalá haya paz y armonía entre los seres humanos. Que la luz no provenga del sol, sino de nuestras almas, tolerantes y benéficas.
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