Blog con textos para niños y jóvenes, reseñas sobre obras literarias y artísticas, la vida y el pensamiento.
martes, 15 de diciembre de 2020
MENSAJE NAVIDEÑO por Francisco González Casanova
Los cuentos se cuentan en la noche, porque en la noche vive lo sagrado, y quien sabe contar cuenta sabiendo que el nombre es la cosa que el nombre nombra. Eduardo Galeano
lunes, 14 de septiembre de 2020
BENEDETTI Y ESTA MEMORIA MÍA QUE LO ACOMPAÑA
«Si habito en tu memoria no estaré solo»
Porque cien años pueden parecer muchos y sin embargo, en esa esquina rota de la primavera que lograste construir con tus poemas, no existe ni una tregua: es imposible no recordarte cuando de amor, justicia social, la vida o la muerte, se instalan en ese pequeñito espacio donde está nuestra alma. ¿Qué es un siglo cuando se trata de poesía, de amor, de humanidad? Apenas un punto en el universo...
A todos nos regalaste esa infinita capacidad de asombro que nació (aparentemente de forma inadvertida) en aquel Paso de los Toros, un día de septiembre como hoy, y un siglo después se mantiene intacta.
Ese cadencioso y tierno hablar que descubrimos al escucharte leer tus propias obras, nos dicen tanto del corazón del poeta, del hombre amante que vivió con su Luz 60 años y que tan mal soportó su partida definitiva, de manera que fue a reunirse con ella tres años más tarde.
No puedo decir cuál de sus poemas resulta más entrañable para mí. Creo que, más allá de las militancias que se le atribuyen, sociales o literarias, es un ser humano esencial, por su credo de vida, su honestidad intelectual y personal, por su genialidad que convirtió su obra en un monumento de nuestro idioma.
Porque lo curioso es que sus versos nos salen al paso cuando es otoño, o llueve, o el sol nos quema y falta la palabra amable, si lloramos de pena o por felicidad… porque su obra, abarcadora y auténtica, toca una a una las fibras de nuestros corazones.
Pero para mí, sonríes desde cada línea de verso que leo…
Corazón Coraza
Porque te tengo y no
porque te pienso
porque la noche está de ojos abiertos
porque la noche pasa y digo amor
porque has venido a recoger tu imagen
y eres mejor que todas tus imágenes
porque eres linda desde el pie hasta el alma
porque eres buena desde el alma a mí
porque te escondes dulce en el orgullo
pequeña y dulce
corazón coraza
porque eres mía
porque no eres mía
porque te miro y muero
y peor que muero
si no te miro amor
si no te miro
porque tú siempre existes dondequiera
pero existes mejor donde te quiero
porque tu boca es sangre
y tienes frío
tengo que amarte amor
tengo que amarte
aunque esta herida duela como dos
aunque te busque y no te encuentre
y aunque
la noche pase y yo te tenga
y no.
No te salves
No te salves
No te quedes inmóvil
al borde del camino
no congeles el júbilo
no quieras con desgana
no te salves ahora
ni nunca
no te salves
no te llenes de calma
no reserves del mundo
sólo un rincón tranquilo
no dejes caer los párpados
pesados como juicios
no te quedes sin labios
no te duermas sin sueño
no te pienses sin sangre
no te juzgues sin tiempo
pero si
pese a todo
no puedes evitarlo
y congelas el júbilo
y quieres con desgana
y te salvas ahora
y te llenas de calma
y reservas del mundo
sólo un rincón tranquilo
y dejas caer los párpados
pesados como juicios
y te secas sin labios
y te duermes sin sueño
y te piensas sin sangre
y te juzgas sin tiempo
y te quedas inmóvil
al borde del camino
y te salvas
entonces
no te quedes conmigo.
Táctica y estrategia
Mi táctica es
mirarte
aprender como sos
quererte como sos
mi táctica es
hablarte
y escucharte
construir con palabras
un puente indestructible
mi táctica es
quedarme en tu recuerdo
no sé cómo
ni sé
con qué pretexto
pero quedarme en vos
mi táctica es
ser franco
y saber que sos franca
y que no nos vendamos
simulacros
para que entre los dos
no haya telón
ni abismos
mi estrategia es
en cambio
más profunda y más
simple
mi estrategia es
que un día cualquiera
no sé cómo
ni sé
con qué pretexto
por fin
me necesites.
Los cuentos se cuentan en la noche, porque en la noche vive lo sagrado, y quien sabe contar cuenta sabiendo que el nombre es la cosa que el nombre nombra. Eduardo Galeano
lunes, 6 de julio de 2020
ANIVERSARIO DE WICHY NOGUERAS Y SU ENTRADA DEFINITIVA EN LA POESIA
![]() |
| Neyda Izquierdo y el poeta |
Roberto Fernández Retamar
Y antes aún un verso mío que tú generosamente
[ propagaste,
Ahora es de nuevo una lacerante perplejidad
Ante tu última broma, tu desaparición
Que nos priva del elfo de pelo rojo de nuestras letras,
Del Cabeza de Zanahoria real, no el de Jules Renard
(¡Cómo te gustaban las citas verdaderas, y todavía
más las apócrifas,
Quizá anticipando sin saberlo este momento
En que no estamos seguros de si tu muerte es
[ verdadera
o apócrifa!)
Traviesa
Cuyos dardos no nos dejaban dormir ni despertar
[ en paz.
Y nos habías matado varias veces,
Y cada uno de nosotros conserva, con risa
[ o perdonada
molestia,
El epitafio que nos tenías destinado
[ la tentación
de evocarlo:
“Caminante: aquí yace Roberto
(Por supuesto, Fernández Retamar).
Caminante: ¿por qué temes pasar?
(Te juro por mi madre que está muerto)”.
Esperaba que ese epitafio, escrito en el fondo de una
caja de tabacos, lo echaran
En la bahía de La Habana, con mis cenizas dentro.
Pero el caso es que tú no asistirás a esa grotesca
[ ceremonia,
La cual seguramente te hubiera provocado alguna
nueva cuchufleta.
aunque estabas enfermo,
Que un día comprendí, pensando en tus primeros
y ya felices poemas
(Algunos de los cuales tuve la dicha de publicar en Casa),
En escuelas militares y cortes de caña compartidos,
en publicaciones y abrazos y viajes y
discusiones y cartas y llamadas,
Cómo formabas parte de mi vida, gnomo, flautista.
Y ahora resulta que en pleno florecimiento
(los griegos lo llaman acmé: buena cita,
¿eh?), te vas,
Y nos sorprendes, y nos estropeas la partida, y nos llenas de lágrimas
Después de habernos llenado de carcajadas
[ y esperanzas
y cumplimientos.
eso las quince mil vidas del caminante?
Sólo te pedimos una más, y que la uses hasta el final.
Y pueda volver a decir: “Nogueras, Luis Rogelio”,
y en el fondo del aula
Se oiga otra vez una delicada sonrisa, y luego un
silencio punzó, y luego: “Presente”.
……….impublicables.
Blasfemaba como un condenado
y a sus pies un par de águilas lloraban pensando
……….en las derrotas.
En el entierro estaba Lautréamont,
yo lo vi desde mi puesto en la cola:
dejaba el sombrero al borde de la tumba
y cantaba algo triste y oscuro
(lloraba honradamente, ya lo creo, y los
……….caballos devoraban higos en silencio).
Hubo discursos,
sonrisitas de Rimbaud junto a la cruz,
paraguas abiertos a la lluvia como
a él le hubiera gustado.
Hubo más:
hubo viernes y
canciones funerarias,
palomas que volaban sin sentido, como niños,
versos oscuros,
la hermosa voz de Aragón,
suicidios deportivos de Georgette y nunca más
……….y hasta siempre.
A la hora más triste del asunto
no quería bajar porque decía que allí estaba
……….oscuro.
Pero estaba muerto y hubo que bajarlo.
Los sombreros abandonaron las cabezas,
se alzaron copas, adioses, letreros de nunca te
……….olvidamos.
(Un joven poeta a mi derecha le mesaba las
……….rodillas a la muerte).
Lo bajaron.
Se aplaudió en forma delirante;
la gente corría como loca asumiendo lo grave
……….del momento.
Lo bajaban.
Las mujeres lloraban en silencio
porque bajaban las águilas, los sueños, países
……….enteros a la tierra.
Se intentó una última sentencia:
Nerval se acercó con una tiza y escribió con
……….letra temblorosa:
Su cadáver estaba lleno de mundo.
Desde el fondo, Vallejo sonreía sin descanso
……….pensando en el futuro,
mientras una piedra inmensa le tapaba el
……….corazón y los papeles.
Los cuentos se cuentan en la noche, porque en la noche vive lo sagrado, y quien sabe contar cuenta sabiendo que el nombre es la cosa que el nombre nombra. Eduardo Galeano
jueves, 2 de julio de 2020
CENTENARIO DE VIDA DE ELISEO DIEGO: GRACIAS POR EL TIEMPO Y LA POESÍA
la penumbra ya no me consuela más
y me apocan los presagios pequeños;
abren de pronto ahora para mí
sus redondas bocas amargas;
algún merecido ascenso, de
ver el manar sereno de la sombra;
que mi memoria de las noches y
su vibrante delicadeza enorme;
entre cielo y tierra que
mi memoria, que este tiempo;
les dejo
el tiempo, todo el tiempo.
Los cuentos se cuentan en la noche, porque en la noche vive lo sagrado, y quien sabe contar cuenta sabiendo que el nombre es la cosa que el nombre nombra. Eduardo Galeano
sábado, 20 de junio de 2020
SOLSTICIO DE VERANO EN EL HEMISFERIO NORTE: EL DÍA MÁS LUMINOSO
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SOLSTICIO DE VERANO EN EL TEMPLO CELTA DE INICIACION DE LA DIOSA DANA “AS PENAS DAS RODAS” (Las piedras de los círculos) https://acovadameiga.com/ |
¡Ah, los días de verano!, son las primeras palabras del cuento El patito feo, según la versión de Eliseo Diego y nos imaginamos, gracias a esta exclamación, el resplandeciente sol que ilumina nuestros días cuando ocurre el solsticio: el día más largo del año y la noche más corta.
Los cuentos se cuentan en la noche, porque en la noche vive lo sagrado, y quien sabe contar cuenta sabiendo que el nombre es la cosa que el nombre nombra. Eduardo Galeano





