martes, 4 de octubre de 2016

ROSA DE LOS VIENTOS





No consigo dormir. Tengo una mujer atravesada entre los párpados. Si pudiera, le diría que se vaya; pero tengo una mujer atravesada en la garganta. (Eduardo Galeano, Noche 1)


No quiero quedarme en tu garganta
si soy sincera
en ninguno de los puntos que han descrito los poetas
ni atravesada
ni al sur
quiero bajar un poco más
acurrucarme en el lugar más tibio de tu alma
escuchar tu corazón desde muy cerca
saber si es cierto que el amor viaja
sin documentos
por los caminos inexplicables de la sangre.
Desde allí podré escuchar tu voz grave
con ese timbre de ternura aunque estés riendo de mis miedos
acariciadora
y aunque quieras aparentar dureza te traiciona.
Aunque el sur es un buen lugar, si lo pienso
es sobre todo tierra de poetas:
de los que cambiaron la piel por un abrazo
y bebieron su sangre mezclada con el vino.
Te digo, amado,
el sur es la tierra prometida de la poesía
y por extensión
la Tierra prometida del amor.
Vuelven a preguntarme los fantasmas amados:
¿Por fin, quieres quedarte atravesada acá, al sur,
donde está la poesía y el amor?
Entonces pienso que si el punto cardinal lo marca un verso
acaso la mínima metáfora andariega nacida al calor de una noche fugaz
es bueno cualquier lugar.
Sea, te digo.
Desciendo por esa
garganta conocida, regada por vides ancestrales
y te espero
en una palabra cualquiera de ese verso
que amanece
-redondo y rojo-
en el horizonte increíble de tus párpados
donde asoma con cierta timidez
la rosa de los vientos.

domingo, 2 de octubre de 2016

LOS BURLONES SON MIS DUENDES




Hablando de duendes me vinieron a la mente los burlones. Mi familia es del centro de Cuba, algunos nacieron en Caibarién, otros en Yaguajay (como yo), por parte de padre en Sagua la Grande y mi madre tenía parte de su rama materna en un lugar pintoresco llamado Seibabo. Mi abuelo materno había llegado de España y allí conoció a mi abuela y se casaron.
Es increíble la imaginería de esa zona de Cuba. Está habitada por güijes, madres de agua, aparecidos que protegían tesoros enterrados. Mi propia madre nos contaba que había visto güijes debajo del piso de su casa… Así fue como conocí a los burlones.
Había un cuento simpático que siempre hacía, para demostrar que no hay forma de burlar a los burlones. El cuento era de una familia que se había cansado de que el burlón del hogar (para mí es la variante criolla del duende europeo) les jugara trastadas y se mudaban a cada rato para despistarlo. Invariablemente el burlón los encontraba y se mudaba a la nueva casa. Cierta vez, lo hicieron muy oculto. No hablaron de eso y salieron de madrugada al camino real con sus enseres en una vieja carreta, sin hacer ruido. Cuando se habían alejado unos kilómetros del pueblo, la mujer le dice al esposo: ¡Ay, viejo, se me quedó el orinal!, lo cual constituía una contrariedad grande, ya que en aquella época no había servicios sanitarios en las casas de campo, sino letrinas, separadas de las casas, por lo que de noche se colocaba un orinal debajo de la cama. En ese momento escucharon la voz del burlón que les decía: Caminen, caminen, que aquí lo llevo yo.
Este cuento es recurrente en mi familia para hacer referencia a que no nos libramos de los burlones, hagamos lo que hagamos y seguimos invocándolos ante sucesos inexplicables, fuera de lógica.
Eso me inspiró a crear en mi libro El acertijo de las conchas a estos personajes, peculiares y únicos e imaginé un escenario digno de ellos: contradictorio. No sé exactamente en qué año después leí el libro de Luis Cabrera Raúl, su abuela y los espíritus, ambientado en Yaguajay, y también con un espíritu burlón.
Aquí les presento a los burlones, los duendes de mi familia. Los personajes de El acertijo de las conchas, para lo cual he tomado un fragmento de ese libro.
Los burlones son aventureros y recorren el mundo. Cuando van a salir del bosque dejan su sombra. Esto tiene su explicación. Ciertamente es muy difícil pasar inadvertido si tienes una sombra pisándote los talones. Como también son olvidadizos hubo un tiempo en que al regreso no encontraban su sombra por ningún lado, lo cual es terrible porque pierden la memoria de sus viajes. No existe alguien más furioso que un burlón con la sombra perdida. ¿A quién le gustaría vivir sin recuerdos? Se les ocurrió construir un lugar donde guardarlas. Hicieron una cabaña grande y fresca, con techo de enredadera y rodeada de picualas (el olor de las picualas es la gran debilidad de los burlones. Si alguna vez quieres atraerlos utiliza unas cuantas florecitas. Es un método infalible).
Midina y Alejandro fueron recibidos por el Burlón Mayor que es una especie de consejero de burlones. Antes de explicar el motivo de su visita escucharon unas risotadas que les estremecieron.
Ellos no sabían que la noche anterior había regresado el burlón Caminante y era él quien reía estrepitosamente. El Burlón Mayor se puso de pie.
—No me esperen, pues para mi satisfacción parece que tenemos una pequeña fiesta. Me demoraré mucho.
Diciendo esto se fue sigilosamente y Alejandro, no acostumbrado al trato de los burlones, se levantó dispuesto a marcharse y Midina le pidió que volviera.
—¡Pero si tienen fiesta, no nos han invitado y para colmo, se va a demorar!
Con tono de burla, Midina le explicó.
—Nos pidió que esperáramos pues iba a regresar pronto; al parecer se ha presentado algún problema.
—¡Uf! Estos burlones me van a volver loco.
—Yo los encuentro divertidos. Es más, vamos a curiosear un poco, pues a ellos no les molesta en absoluto.
Se guiaron por el bullicio que se escuchaba y llegaron hasta la Casa de las Sombras. Se había congregado una gran cantidad de burlones que reían y se balanceaban.
El burlón Caminante salió de la cabaña. Venía arrastrando a una sombra. Ella se resistía y ondulaba.
—Entiendo por qué encontré a esta sombra, que es mía, en otro sitio donde yo nada había dejado.
—Todo es sencillo. Nada tienes que explicar. Esa sombra no es la del burlón Bohemio.
Así continuaron hablando entre ellos mientras Midina explicaba a Alejandro que se había perdido la sombra del burlón Caminante.
—Ahora van a hacer el llamado Número Dos a todos los burlones.
Alejandro se extrañó.
—¿El qué?
—Es un llamado de emergencia a todos los burlones para acudir al bosque desde cualquier lugar del mundo donde se encuentren. Lo presenciaré por primera vez.


sábado, 1 de octubre de 2016

DUENDES AVALON: CONSEJOS ÚTILES DE DUENDES TRAVIESOS... PERO MUY SERIOS

Este es el duende Leprechaun, emblema de Duendes Avalon

Creo que una de las páginas que más me gusta de Facebook es la de Duendes Avalon. Puede ser porque reúne esa palabra mágica de duendes con la mítica avalon relacionada con la leyenda arturiana y mi amado Merlín, los dioses celtas, en fin, cualesquiera que sean las conexiones, lo cierto es que la sigo y me encanta.
Y para no olvidar algunas cosas y poder retomarlas cuando quiera, se me ocurrió hoy que me servirá de guarda memorias el blog.
Así que aquí va este recordatorio del año pasado.

CURIOSIDADES DE NUESTRO CUERPO (ALGO QUE DEBEMOS SABER)
1. Si te pica la garganta, ráscate la oreja: Al presionar los nervios de la oreja, se genera un reflejo inmediato en la garganta que produce espasmos y alivia la molestia
2.Para escuchar mejor usa solo un lado del oído: Si estás en una discoteca y no oyes bien lo que te dicen, gira tu cabeza y usa sólo tu oí­do derecho, ya que éste distingue mejor las conversaciones, mientras el izquierdo identifica mejor las canciones que suenan bajo.
3. Para aguantar las ganas de ir al baño piensa en sexo: Cuando no resistes las ganas de orinar y no tienes un baño cerca, piensa en sexo. Eso entretiene a tu cerebro y el estrés disminuye.
4.Toser mientras te vacunan reduce el dolor: Un grupo de científicos alemanes, descubrieron que si toses al momento que te inyectan, se aumenta la presión en el pecho y en la espina dorsal, lo que inhibe los conductores de dolor de la médula.
5. Si tienes la nariz tupida:
Presiona tu paladar y la parte superior de la nariz. Toca el paladar con la lengua fuertemente y con un dedo sujeta la nariz bajo el entrecejo. Esto permite que las secreciones se muevan y puedas respirar.
6.Cuando tengas acidez duerme sobre tu lado izquierdo: Esto permite crear un ángulo entre el estómago y el esófago, para que los ácidos no puedan pasar a la garganta.
7.Cuando te duela una muela frota un hielo en tu mano: Debes pasar el trozo de hielo por la zona en forma de "v" que se produce entre el dedo pulgar y el í­ndice por la parte contraria a la palma. Esto reduce en un 50% el dolor, ya que este sector está conectado a los receptores de dolor de la cara.
8. Cuando te quemes, presiona la herida con un dedo: Luego de limpiarla zona afectada, haz presión con la mano en la quemadura, ya que esto permite volver a la temperatura inicial y evita la aparición de ampollas. (para pequeñas quemaduras)
9. Cuando estés ebrio: Apoya la mano sobre una mesa o superficie estable. Si haces esto, tu cerebro recobrará la sensación de equilibrio y evitarás que todo gire a tu alrededor.
10.Al correr, respira cuando apoyes el pie izquierdo: Esto evitará que sientas picor en el pecho, ya que si respiras cuando apoyas el pie derecho, causas presión en el hígado.
11.Si te sangra la nariz, haz presión con tu dedo: Si te echas para atrás puedes ahogarte con tu sangre, así­ que lo mejor es apretar con tu dedo el lado de la nariz en que tienes la hemorragia.
12.Para controlar los latidos cardiacos cuando estés nervioso:
Pon el dedo pulgar en tu boca y sopla, esto ayudará a que tu corazón deje de latir tan rápido a partir de la respiración.
13.Para aliviar el dolor de cabeza cuando tomas agua muy helada: Al beber algo muy congelado, el paladar se enfría y el cerebro lo interpreta. Por eso debes colocar tu lengua sobre el paladar para que vuelva a su temperatura normal.
14.Previene la falta de visión cuando estás frente al PC:
Cuando pones tu vista en un objeto cercano como un computador, la vista se cansa y falla. Para ello, cierra tus ojos, contrae el cuerpo y aguanta la respiración por un momento. Luego relaja todo. Santo remedio.
15. Despierta a tus manos y pies dormidos moviendo tu cabeza:
Cuando se te duerma un brazo o la mano, gira tu cabeza de un lado a otro y verás como la sensación pasa en menos de 1 minuto, ya que las extremidades superiores se duermen, por presión en el cuello. En tanto, si es una pierna o un pie, solo camina unos segundos.
16.Fácil método para aguantar la respiración bajo el agua:
Antes de sumergirte, haz muchas respiraciones rápidas y fuertes para lograr que el ácido de la sangre desaparezca, pues éste es el que causa la sensación de ahogo.
17. Memoriza los textos en la noche: Cualquier cosa que leas antes de dormir, la recordarás con más facilidad...
CUANDO ALGUIEN COMPARTE ALGO DE VALOR CONTIGO, TE BENEFICIAS
Por ello tienes la obligación moral de compartirlo con los demás.


GRACIAS UNA VEZ MÁS, AMADOS DUENDES.

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